Editorial 4

Editorial Letras nº4

Letras_4_web_portada

Al final de su enseñanza Jacques Lacan introduce un nuevo punto de vista sobre el síntoma. El síntoma, reducido como resultado de un análisis, ya no es más una formación del inconsciente descifrable en términos de “verdad”. El síntoma es entonces el resto de un goce opaco e inamovible, desposeído de sentido y al que Lacan denomina Sinthome. La lectura realizada sobre el síntoma a lo largo de un análisis converge sobre lo ilegible que aislamos y cernimos en su escritura, en sus letras sin sentido. Como afirma J.A.Miller en su curso del año 2004, Piezas Sueltas: “Para obtenerlo, hay que haber llevado la lectura a sus últimas trincheras, al estado Joyce del síntoma, donde no queda sino hacer del síntoma una obra, el pase, un artificio”. Llegado a ese punto, Lacan invita al sujeto que concluyó su análisis “al uso lógico” del Sinthome.

El concepto de Sinthome es introducido por Lacan para dar cuenta “del caso Joyce”, del síntoma modernista. No anula sus lecturas previas sino que designa lo que hay de común entre el síntoma y el fantasma del sujeto en lo que comparten de rebeldía al inconsciente.

La dicotomía entre significante y la letra permite darle al Sinthome su lugar exacto, señala J.A.Miller. El síntoma freudiano está hecho de significantes, se interpreta bajo el paradigma del inconsciente estructurado como un lenguaje. El Sinthome es del orden de la letra, responde a un escrito que ya no quiere decir nada, que no se lee. Esta concepción del síntoma, como Sinthome, se inscribe en la perspectiva abierta por Lacan en el seminario Aún, cuando afirma que el orden significante encuentra su razón de ser en el goce del cuerpo, momento en que la referencia de Lacan al lenguaje da paso a lalengua.

El cuarto número de la revista gravita en torno a esta cuestión. La conversación que mantuvimos en Madrid con Bernard Seynhave a partir de su trabajo sobre su trayecto analítico y su Sinthome, pone de relieve la escritura que emerge como resultado de un análisis llevado hasta su final.

Por otro lado, los textos y casos que componen el número  iluminan desde diversos ángulos esta problemática que se ubica en el esfuerzo realizado por Lacan para que el psicoanálisis avance hacia un discurso que no quede en el ámbito del semblante. El  análisis debe ir más allá del significante y remitir a la letra que porta, avanzando así hacia lo real.

 


Andrés Borderías
Director de Letras
aborderias@arrakis.es

Usted está aquí: Editorial

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración de su navegador y continua navegando consideramos que acepta su uso. SABER MAS.

Acepto cookies desde este sitio web.

EU Cookie Directive Module Information