El rapto del cuerpo de Lol V. Stein

El rapto del cuerpo de Lol V. Stein*
Textos: Araceli Fuentes
*Texto original de la autora

dossier3_5.jpgEl arrebato de Lol V. Stein 1, novela de la escritora francesa Marguerite Duras, fue publicada por primera vez en 1964, por la editorial Gallimard obteniendo un enorme éxito entre sus lectoras. Algo en su escritura parece hablarle especialmente a las mujeres, quizás el título tenga algo que ver con ello: una mujer sufre un arrebato y la consecuencia es un estrago. Arrebato y estrago no son lo mismo: mientras el primero evoca un goce arrebatador, el segundo habla de un sufrimiento arrasador.
Elegí esta novela porque lo arrebatado es el cuerpo de la protagonista, de modo que podríamos cambiarle el título y llamar esta novela El rapto del cuerpo de Lol V. Stein.
El arrebato de Lol V. Stein es un excelente texto clínico. Lacan dijo que en él Marguerite Duras demuestra un conocimiento original de la perturbación de la alienación mental y relata mejor que todos los informes psiquiátricos un delirio clínicamente perfecto.
Antes de introducirnos en la lectura de la novela quiero hacer algunas consideraciones que me parecen necesarias sobre el modo en que el psicoanálisis concibe el cuerpo, ya que es del cuerpo de lo que se trata en este arrebato, de cómo un cuerpo puede ser raptado.
El psicoanálisis rompe con la idea ingenua que consiste en creer que cada uno tiene un cuerpo desde el mismo momento en el que nace. La experiencia psicoanalítica nos enseña que hay sujetos que no tienen cuerpo y que para tenerlo es necesaria una operación simbólica a la que Lacan denominó metáfora paterna.
La metáfora paterna permite que el sujeto logre subjetivar su cuerpo a partir de una identificación con su imagen en el Estadio del espejo 2. Éste tiene la función de posibilitar el anudamiento de las tres dimensiones que habita el ser hablante: real, simbólica e imaginaria, permitiendo al sujeto reconocerse en una imagen de sí mismo situada fuera, en el campo del Otro.
Antes del estadio del espejo, antes de que el niño pueda identificarse con su imagen especular, se produce la libidinización del cuerpo del otro: la primera imagen a la que el niño tiene acceso está situada en el campo del Otro, es la imagen del otro, la del rostro de su madre principalmente, la que el niño puede reconocer antes que la suya propia. En este tiempo previo su cuerpo puede estar entregado al goce en su totalidad sin que ello implique reconocerse a sí mismo en el espejo.


¿Cómo se introduce la imagen del cuerpo propio?
Se introduce a través de un trasvase de libido que va del cuerpo a la imagen, esta operación implica un menos, una pérdida de goce en ese cuerpo que gozaba en su totalidad y también un más, un plus de goce que hace que la imagen se sostenga gracias a esa carga libidinal que debe ser regularizada.Entonces, tener un cuerpo no es algo inmediato. Un cuerpo no es algo con lo que se nace, se nace con un organismo y se puede constituir como cuerpo o no.
Esto es precisamente lo que le ocurre a nuestra protagonista. Lol es presentada desde el comienzo de la novela como alguien que está a la búsqueda de un cuerpo. Tatiana, su amiga de la infancia, la recuerda como alguien que transmitía la sensación de no estar del todo ahí donde estaba su cuerpo. “En el colegio”, dice Tatiana, “y yo no era la única en pensarlo, a Lol le faltaba algo para estar ahí. Daba la impresión de soportar con un sosegado fastidio a una persona a quien debía parecerse pero de la que se olvidaba a la menor ocasión” 3.
Lo que le sucede a Lol va mucho más allá de la ensoñación femenina y evoca un trastorno quizá esquizofrénico, cuando dice: “no sé quién está en mi lugar”. Hay una perturbación del sentimiento mismo de la vida, de la relación del sujeto con su cuerpo. Lol nunca tuvo cuerpo y eso le es revelado en el momento en que aparece el cuerpo sublime de la otra mujer. “La escena, y la novela entera no es más que su rememoración, es propiamente el rapto de dos en una danza que los suelda, y ante los ojos de Lol, tercera, junto con todos los del baile, Lol padece en él el rapto de su novio por aquella que sólo tuvo súbita que aparecer”.

El baile
El acontecimiento, alrededor de la cual se teje la novela, sucede en la escena del baile del casino de T. Beach donde Lol es despojada de su amante como de un vestido. 
“Despojada de su amante como de un vestido propiamente”, frase sorprendente en la que la pérdida de un amante se hace equivalente a la de un vestido 4.
“Lo ocurrido a Lol revela lo que sucede en el amor”, dice Lacan. En el amor lo que sucede es que el otro nos viste con una imagen de sí mismo, y cuando nos deja nos desviste. Normalmente bajo el vestido está el cuerpo, pero éste no es el caso de Lol. Una vez desarropada de la imagen con la que el novio la vestía en el amor, debajo no hay nada, sólo el vacío, la vacuidad. Lo que a Lol se le revela en este momento es que ella no tiene cuerpo.
La extraña locura de Lol V. Stein tuvo su inicio en la sala de baile del casino municipal de T. Beach, donde su prometido sucumbió al hechizo de otra mujer. Todos piensan que Lol, que asistió impávida al prolongado abrazo de ambos, no pudo resistir el abandono, el desamor. Todos se equivocan.
Lol tiene 19 años y va por primera vez a un baile del brazo de su novio. Ella es el centro de todas las miradas. Recordemos que para Lacan la posición femenina por excelencia es aquella que supone ser el centro de la mirada, la que encontramos en Lol. Entonces hace su aparición Anne Marie Stretter, la mujer fatal, la mujer que no mira a nadie, pero que atrae todas las miradas. Michael Richardson, el novio de Lol queda fascinado por esa mujer fatal, vestida de negro con la que se irá al terminar el baile, al alba. “La mujer estaba sola, un poco apartada del buffet, su hija se había reunido con un grupo de conocidos frente a la puerta del baile. Michael Richardson se dirigió hacia ella con una emoción tan intensa que asustaba pensar que pudiera ser rechazado. Lol, pendiente también, esperó. La mujer no rehusó”...”Lol instintivamente, había dado algunos pasos en dirección a Anne Marie Stretter al mismo tiempo que Michael Richardson...” 5.


La visión y la mirada
“Enseño -dice Lacan en el homenaje que dedica a la escritora- que la visión se escinde entre la imagen y la mirada y el primer modelo de la mirada es la mancha de donde se deriva el radar que ofrece a la extensión la paropia del ojo. Mirada es algo que se despliega a pinceladas sobre el lienzo, para hacerlos deponer la vuestra ante la obra del pintor”6.
En francés se utiliza la expresión “Ça vous regarde”, (eso los mira), para decir que algo nos concierne, que acapara nuestra atención. Lacan se sirve de ello para explicar la función de la mirada, que distingue de la visión. La mirada, está afuera, en el mundo, es aquello que captura nuestra atención. La película de Antonioni Blow Up es un buen ejemplo, una mancha negra entre unos árboles, captura la atención del fotógrafo que no puede dejar de mirarla; la mancha negra, el objeto indescriptible funciona como mirada.
Lacan describe así la entrada de Lol en el baile: “¿Qué decir de ello cuando esa noche era para ti, Lol, toda entregada a tu pasión de diecinueve años, tu puesta de largo y la desnudez que llevabas puesta daba a tu traje su esplendor?”7. En esta frase con la que alaba la belleza de Lol encontramos una extraña topología en la que lo que debería estar oculto, la desnudez, se sitúa en el mismo plano que el vestido. Para Lol lo imaginario y lo real no se distinguen, son equivalentes 8. La figura propia que se presenta en Lol, es aquella según la cual la i(a) resulta equivalente a a, cuando se produce el rapto de su cuerpo y éste es sustituido por el de otra en la escena del baile, su ser va con él y bajo el vestido no queda nada, sólo el vacío.En ese momento hay una súbita desinvestidura libidinal de su novio y un trasvasamiento de la libido hacia la pareja que forman éste y la mujer fatal, Anne Marie Stretter, mujer destinada a concentrar toda la atención de Lol.
En esa experiencia Lol no encuentra la palabra; alegría y dolor se confunden y resulta de la sustitución del amor entre Anne Marie Stretter y su novio. En este momento hay sufrimiento pero es un sufrimiento sin sujeto. Tras la metáfora del amor hay otra metáfora que es la del cuerpo, con el que va el ser de Lol.Al no haberse producido la extracción primordial de goce por la operación de la castración simbólica, el rapto es el fenómeno por el cual la imagen del cuerpo se desanuda llevándose con ella el objeto de la pulsión y dejando al sujeto identificado a una pura vacuidad. En el rapto se produce un desanudamiento de lo imaginario que se lleva consigo el ser del sujeto, quedando éste identificado a la nada, nada que según Marguerite Duras caracteriza a los locos.
Para Lol no se trata tanto de su belleza como de la belleza que da el ser y que está en la otra mujer bajo la forma de una mirada. Cuando a Lol le es arrebatado el amor del novio “por aquella que sólo tuvo súbita que aparecer”9, Lol no sólo pierde a su amante sino que también pierde su imagen. En lo que le concierne, su ser se encuentra ahí donde la imagen se desplazó, es decir, en la otra mujer. La radicalidad del rapto se confirma en el hecho de que la imagen y el ser están confundidos, son equivalentes. Si no fuera así, si el imaginario valiese como imaginario y no como real, habría celos, despecho, rivalidad…pero éste no es el caso.Frente a ese abismo que se abre Lol sitúa un fantasma cuyo soporte es un vestido: “Él la habría despojado de su traje negro lentamente y el cuerpo de la mujer habría aparecido poco a poco, en una progresión paralela e inversa Lol habría sido sustituida por ella cerca de él”10. Pero este fantasma no llega a realizarse, Lol no es invitada a presenciar la escena en la que la mujer será desnudada por el novio.“Para Lol resulta inconcebible estar ausente del lugar donde se realizó ese gesto. Ese gesto no hubiera tenido lugar sin ella: está con él, carne con carne, forma con forma, los ojos cerrados a su cadáver. Nació para verlo”11.
En este momento el tiempo se detiene, desde el punto de vista clínico ella está suspendida en un episodio fuera del tiempo que Lacan adjudica a la paranoia, lo que se podría llamar una captación imaginaria, “en la paranoia se produce un estancamiento de uno de esos momentos semejante en extrañeza a la figura de los actores cuando deja de correr la película”12. La detención sobre la imagen es donde se condensa el goce de Lol V. Stein, bajo la forma de una fijación formal que introduce una ruptura de plano y una deslocalización del espectáculo.Es un fantasma estático, en el que todo se detiene y recomienza otra vez, vuelve siempre a empezar en la operación que se trama. Desarropa a Lol de su amante hasta la indecible desnudez que se insinúa para remplazar su propio cuerpo, pasando por el gesto de quitar el vestido de otra mujer.Después de un tiempo de postración Lol vuelve a salir, en sus paseos sonríe a todo el mundo pero es la mirada de los hombres hacia las mujeres lo que busca, hasta que tropieza con uno que se cree especialmente mirado por ella y termina por convertirse en su marido.Durante diez años Lol lleva una existencia convencional de madre y esposa burguesa, una existencia ordenada y en extremo ritmada por un orden glacial y riguroso. Se trata de un tiempo sin identidad en el que el cuidado que pone en la decoración de su casa es la reproducción estricta de lo que ve en otros lugares.Después de esos diez años trasladan a su marido y la pareja vuelve a la ciudad natal de Lol. Éste es el momento en que ella verá desde su jardín a un hombre desconocido, Jacques Hold, besar a una mujer a la que cree reconocer.A partir de este momento empiezan sus deambulaciones. Lol ve a Jacques Hold a la salida de un cine, lo reconoce y le sigue. Ella esperaba que Tatiana en algún momento apareciera con él. Efectivamente, Jacques Hold va al encuentro de su amante, Tatiana Karl, con la que se dirige al Hotel des Bois, donde tienen sus encuentros. Detrás del hotel se extiende un gran campo de centeno. Lol, agotada, se deja caer en ese campo donde transcurre la segunda escena de a tres. Esta segunda escena no es una repetición de la escena del baile, sino el lugar donde se realiza algo que quedó inconcluso en la primera.Se trata de la realización de un fantasma, un fantasma del que participan tres personajes, Lol, Tatiana y Jacques Hold. En ese fantasma Lol no ocupa el lugar de voyeur de los otros dos, como se podría creer, sino que lo que sucede ahí la realiza, le da un ser.
Lol es esa mancha informe tirada en el campo de centeno, cuando es descubierta por Hold que se angustia ante su presencia, pues Lol en ese momento encarna la mirada. Hold no sabe qué quiere Lol y por eso se angustia. Sólo se tranquilizará un poco pensando que Lol le ve, es decir, cuando puede situar ese objeto inquietante en una relación de reciprocidad. En adelante Hold ejercerá sus buenos oficios respecto a su amante, Tatiana, bajo la ley del deseo de Lol, el único que importa en este caso. Jacques Hold queda al servicio de ese deseo, se convierte en su instrumento al hacer aparecer la desnudez del cuerpo de su amante para Lol.Tatiana, la amante, es el residuo del acontecimiento del baile. Es la amiga del colegio que sostiene la mano de Lol mientras ésta ve a su novio seducido por la mujer fatal. Tatiana, por su parte, ignora la presencia de Lol en los encuentros que tiene con su amante, pero en esos encuentros en los que se hacía honrar por Jacques Hold, empieza a percibir que hay algo más que no sabe lo que es, que algo se ha deslizado entre ellos dos. Tatiana comprende que eso guarda una relación con Lol, pero sin entender.Y Lol, ¿qué busca Lol en la realización de este fantasma, en el que pone tanto empeño? ¿Qué busca Lol en el trío que forma con Tatiana Karl y Jacques Hold?


Un ser de pura mirada
Lol se presenta fuera de la angustia, fuera del sufrimiento, en definitiva fuera del cuerpo. Es como ha quedado después de la escena del baile en la que otra mujer le arrebató su cuerpo. A partir de ahí deambula buscando la mirada de los hombres hacia las mujeres que pasan. Lol desde el principio nos es presentada como alguien que no está ahí donde está su cuerpo, como alguien en busca de un cuerpo, un cuerpo que equivale a su ser. Un cuerpo que en cierto modo logra tener, vestida por el amor del novio, gracias a la mirada que el novio posa sobre ella, pero que en el momento en el que él se va ella descubre que no lo tiene y a partir de ahí lo busca.
No se trata aquí de un trío de tres exactamente, tampoco del conocido fantasma histérico en la que a través de un hombre de paja, de un testaferro, el sujeto histérico aborda su pregunta ¿qué es ser una mujer para el deseo de un hombre?, siendo la mujer aquella que encarnaría para ella el enigma de la feminidad.Lo que en este escenario de a tres le sucede a Lol, la realiza. La realiza quiere decir que le da un ser de cuerpo que no tenía, que ahí algo se anuda, algo se cierne, que es para ella su felicidad. Porque Lol lo dice en varios momentos, lo dice a propósito de lo que hubiera sido para ella asistir a la escena en la que el novio desnudaba a Anne Marie Sttreter, la mujer fatal. Y lo que dice Lol es que su felicidad está allí donde está su cuerpo.Lol ha encontrado un modo precario de ser en este ser a tres, en el que Hold hace la función de instrumento para dar a ver el cuerpo desnudo de la otra, esa desnudez que necesita “para ser”, porque su ser es un ser hecho de pura mirada.Reducir esta alianza, este “ser a tres”, a una escena perversa, sería no entender lo que esta alianza tiene de sagrado para Lol, este “ser a tres” en el que Lol se suspende.Ella ha encontrado una solución precaria para poder ser, para tener un cuerpo, solución que se disuelve cuando Jacques Hold, capturado por el enigma que representa para él el deseo de Lol, deja de hacer de instrumento para realizar ese deseo y se interesa por ella: quiere comprenderla, quiere abrazarla, quiere hacer un holding. Pero ser comprendida no le conviene a Lol, a quien esta comprensión no sólo no la salva del rapto sino que termina por volverla loca. Jacques Hold le hace tomar conciencia de que su ser está afuera de ella, que su ser es Tatiana. Hold se acerca demasiado al cuerpo de Lol y en ese momento la locura, el verdadero final de esta novela, se desencadena.

“La policia está abajo, dice Lol.
No la contradigo, dice el narrador.Golpean a la gente en la escalera, dice Lol.
No la contradigo, dice el narrador.
No me reconoce en absoluto, dice el narrador.
Entonces se desarrolla el diálogo en el que ella misma dice: ¿Quién es?
Gime, me pide que se lo diga. Digo: Tatiana Karl, por ejemplo” 13.

 


 

LA AUTORA
Araceli Fuentes.
A.E. Psicoanalista en Madrid. Miembro de la ELP y la AMP. Docente del Instituto del Campo Freudiano-NUCEP.
Correo electrónico: araceli.f@arrakis.es

Referencias:
1 M. Duras, El arrebato de Lol V. Stein, Tusquets, Barcelona,1987
2 J. Lacan, “El estadio del espejo”, Escritos I, Siglo Veintiuno, 1971
3 M. Duras, op.cit., pg.10
4 J. Lacan, Homenaje a Marguerite Duras, Intervenciones y textos 2, Manantial, 1988, pg.66
5 M. Duras, op. cit.,pg. 14
6 J. Lacan, op. cit., pg. 67
7 Ibíd., pg. 67
8 J. A. Miller, Los usos del lapso, Paidós, Buenos Aires, 2004, pg. 503
9 J. Lacan, op cit., pg. 64
10 J. Lacan, Ibíd., pg. 66
11 M. Duras, op. cit., pg. 41
12 J. A. Miller, op. cit., pg. 462
13 M. Duras, op. cit., pg. 152


Usted está aquí: Dossier El rapto del cuerpo de Lol V. Stein

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración de su navegador y continua navegando consideramos que acepta su uso. SABER MAS.

Acepto cookies desde este sitio web.

EU Cookie Directive Module Information